El descarrilamiento de un tren de Cercanías en las inmediaciones de la estación de San Fernando de Henares, al entrar en el término municipal de Coslada, sigue dejando secuelas en la red ferroviaria madrileña. Ocurrido el lunes por la tarde, el incidente provocó seis heridos leves y paralizó el tráfico en el Corredor del Henares durante horas, afectando a miles de viajeros. Veinticuatro horas después, las líneas C-2, C-7 y C-8 continuaban operando con retrasos generalizados, detenciones imprevistas y servicios alternativos que no logaban paliar el caos diario en uno de los tramos más saturados de la Comunidad de Madrid.
El suceso tuvo lugar a las 15:26 horas del lunes, cuando el tren número 21541, que cubría el trayecto Guadalajara-Chamartín por la línea C-2, experimentó una salida de eje en su vagón de cola al aproximarse a la estación de San Fernando de Henares. Según fuentes de Renfe y el Ministerio de Transportes, el descarrilamiento se produjo durante el cambio de aguja en la vía 1, sin que se haya confirmado exceso de velocidad como causa.
El convoy, compuesto por cinco vagones, quedó detenido en las vías, bloqueando el paso y obligando a un corte inmediato de la tensión eléctrica en la zona. Los servicios de emergencia, incluyendo el SUMMA 112, Bomberos de la Comunidad de Madrid y la Policía Nacional, acudieron con rapidez al lugar. Seis pasajeros resultaron heridos de carácter leve: cuatro fueron atendidos y dados de alta in situ, mientras que dos mujeres –una de 53 años y otra de unos 40– fueron evacuadas al Hospital del Henares en Coslada para observación. Ninguna de las lesiones revistió gravedad, pero el impacto psicológico en los viajeros fue notable, con escenas de pánico inicial y evacuación manual del tren.
La respuesta inmediata de Renfe y Adif fue desplegar un amplio operativo de reparación, pero el vagón descarrilado permaneció en la vía durante gran parte de la tarde, interrumpiendo la circulación entre Coslada y San Fernando de Henares. Esto afectó no solo a la C-2, sino también a las líneas C-7 (Alcalá de Henares-Príncipe Pío) y C-8 (Guadalajara-Villalba), que comparten tramo en el Corredor del Henares. Los trenes procedentes de Atocha finalizaron su recorrido en Vicálvaro, rotando allí para regresar a Chamartín, mientras que los de Guadalajara se detuvieron en Alcalá de Henares. Estaciones como La Garena, Soto del Henares, Torrejón de Ardoz, San Fernando y Coslada quedaron sin servicio durante horas, dejando a los usuarios varados en andenes abarrotados.
Para mitigar el impacto, Renfe activó servicios especiales: autobuses lanzadera sin paradas intermedias entre Vicálvaro y Alcalá de Henares, y trenes alternativos entre Guadalajara y Alcalá. La Comunidad de Madrid reforzó las líneas de autobús interurbano 281 y 287 con cinco unidades adicionales, conectando San Fernando con Avenida de América y Coslada con Alsacia. Además, la línea 9 del Metro incrementó su frecuencia un 10% para absorber la demanda desviada hacia Vicálvaro. A las 18:00 horas del lunes, se recuperó parcialmente el servicio entre Atocha y Coslada, y entre Guadalajara y Alcalá, pero el tramo crítico permaneció cerrado hasta bien entrada la noche.
Revisiones de seguridad
Un día después, el martes 28 de octubre, los efectos persisten. Renfe ha anunciado que las reparaciones en la infraestructura continuarán durante la jornada, con trabajos en la vía y revisiones de seguridad que han provocado demoras de hasta 30 minutos en las líneas afectadas. Usuarios reportan aglomeraciones en andenes y trenes saturados, exacerbadas por un arrollamiento mortal de un trabajador de 57 años en la madrugada del martes en el mismo corredor, que ha añadido tensión al operativo. «Es la viva imagen de la gestión del Gobierno en Madrid», ha criticado la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, exigiendo al ministro de Transportes, Óscar Puente, «que deje de tuitear y se ocupe de sus competencias».
Desde la oposición de izquierdas, Izquierda Unida Coslada también se pronunció el mismo lunes por la noche: “Toda nuestra solidaridad con las personas heridas y deseos de una pronta recuperación. 🙏 Exigimos que se refuerce de una vez el mantenimiento del servicio que cientos de miles de personas usan cada día. La clase trabajadora se merece un transporte seguro y de calidad”.
Toda nuestra solidaridad con las personas heridas y deseos de una pronta recuperación. 🙏
Exigimos que se refuerce de una vez el mantenimiento del servicio que cientos de miles de personas usan cada día.
La clase trabajadora se merece un transporte seguro y de calidad https://t.co/Tx7FPYICep— IU Coslada (@IUenCoslada) October 27, 2025
El alcalde de San Fernando de Henares, Javier Corpa, ha calificado el incidente como «preocupante» y ha solicitado una investigación exhaustiva sobre las causas, que apuntan preliminarmente a un fallo en los ejes del tren o en el sistema de cambio de aguja. Renfe y Adif han descartado sabotaje o factores externos, pero han prometido un informe detallado en las próximas horas.
Este descarrilamiento no es un caso aislado. En septiembre, el 30% de los trenes de Cercanías Madrid llegaron con retraso, con una media de 11,1 minutos por convoy. La red, con más de 700 incidencias en lo que va de año, sufre de obsolescencia en infraestructuras y material rodante, según denuncian sindicatos y oposición. La Consejería de Transportes de la Comunidad de Madrid ha anunciado que extenderá el servicio de justificantes automáticos de retraso a todos los usuarios en el último trimestre de 2025, pero críticos lo ven como un parche insuficiente.
Renfe recomienda consultar la app oficial o la web para actualizaciones en tiempo real y ha habilitado indemnizaciones por retrasos superiores a 30 minutos.